El
sistema solar se originó hace aproximadamente 4600 MA a partir de
los restos de una estrella que explotó en una supernova. En dicha
estrella, como en todas, se daban reacciones de fusión nuclear de
hidrógeno dando helio y otros elementos más pesados. Cuando se
superó la concentración de ciertos elementos pesados (en especial
el hierro que es el elemento más estable del universo) las
reacciones de fusión se dificultaron haciendo que la fuerza de la
gravedad superase a la presión causada por las reacciones nucleares.
De este modo las capas externas de esta estrella explotaron en una
supernova y las más internas se contrajeron dando lugar a otra
estrella más pequeña llamada Sol. Mientras tanto los materiales
emitidos por la supernova empezaron a reorganizarse en torno a la
nueva estrella dando lugar a planetas, planetas enanos, sus
respectivas lunas, asteroides y cometas.
El
objeto más cercano al Sol es el pequeño planeta Mercurio
con 6 centésimas de la masa de la Tierra. Este es un planeta
de hierro, es decir, un planeta rocoso o telúrico (de corteza de
silicio y núcleo de hierro) que ha perdido la corteza a causa del
viento solar. El siguiente objeto es Venus que es otro planeta
telúrico, con 8 décimas de la masa de la Tierra. Este ha sufrido un
calentamiento global, a causa del efecto invernadero, tan intenso que
su atmósfera esta compuesta de dióxido de carbono y sufre lluvias
de ácido sulfúrico. Venus no posee ningún satélite (objeto que
orbita alrededor de un planeta) pero si un cuasisatélite (objeto que
orbita alrededor del Sol atravesando la órbita del planeta pero que
no colisiona con este por estar en resonancia 1:1 con este, es decir,
tarda lo mismo en dar un vuelta al Sol que el planeta) llamado VE68
que que es un asteroide (puesto que no tiene masa suficiente para
adquirir forma esférica) que también atraviesa las órbitas de
Mercurio y la Tierra.
La
Tierra es otro planeta telúrico, que posee un satélite
llamado Luna con una centésima de la masa de la Tierra y que
se originó hace unos 4400 MA a causa de la colisión entre la
prototierra con el planeta Theia fusionándose ambos interviniendo
también una gran liberación de fragmentos al espacio que se
organizarían dando lugar a la Luna (que al tener forma esférica se
le denomina planeta secundario) la cual está compuesta por silicio
pero no posee núcleo de hierro. Este planeta Theia era un objeto que
se encontraba en un punto de Lagrange del sistema prototierra-Sol
(concretamente en el L4 ó L5 de los cinco que hay), dichos puntos
son los lugares donde el tirón gravitatorio de dos objetos (en este
caso la prototierra y el Sol) se compensa permitiendo estar en una
órbita sincronica con el objeto menor (la prototierra), lo que
sucedió para que Theia saliera de su punto de Lagrange fue que
adquirió mucha masa, a partir de la colisión de asteroides, como
para poder mantenerse una órbita sincrónica con la prototierra. Los
puntos de Lagrange L1, L2 y L3 se encuentra en la recta que une a los
objetos mayor y menor del sistema, pero el L1 está entre dichos
objetos, el L2 más allá del objeto menor y el L3 en la posición
contraria de la órbita del objeto menor. Los puntos L4 y L5 están
en la órbita del objeto menor a 60º de la recta que une los
objetos, pero el L4 se encuentra por delante de la trayectoria del
objeto menor y el L5 por detrás de esta. La Tierra posee actualmente
un asteroide troyano (situado en un punto de Lagrage) llamado TK7,
además de polvo interplanetario. En los puntos L4 y L5 del sistema
Tierra-Luna están las nubes de Kordylewski de polvo interplanetario.
La Tierra también posee cinco cuasisatélites que son los
asteroides Cruithne, AA29, YN107, GU9 y SO16.
El
siguiente planeta es Marte, un planeta telúrico con una
décima de la masa de la Tierra. Posee dos satélites llamados Fobos
y Deimos, que no son planetas secundarios sino asteroides captados
del cinturón de asteroides, un gran anillo de asteroides que rodea
al Sol más allá de la órbita de Marte. El objeto más grande del
cinturón de asteroide es Ceres, un planeta enano (que tiene
suficiente masa como para tener forma esférica pero no suficiente
como para limpiar su órbita de otros objetos) y telúrico con dos
millonésimas de la masa de la Tierra.
El
siguiente objeto es Júpiter, del sistema solar el mayor de
los planetas gaseosos (con un pequeño núcleo sólido comparado con
su gran atmósfera de hidrógeno y helio) con una masa de 300
Tierras. Este planeta posee en L4 y L5 dos grandes campos de
asteroides troyanos, el L4 se llama campo griego (cuyos asteroides
tienen nombres de personajes del bando griego en la guerra de Troya
excepto el asteroide Héctor) y el L5 se llama campo troyano (cuyos
asteroides tienen nombres de personajes del bando troyano en la
guerra de Troya excepto el asteroide Patroclo). Júpiter posee 63
satélites, 5 de ellos son planetas secundarios y el resto
asteroides, ningún cuasisatélite conocido (al igual que Saturno), y
también posee un halo, un anillo principal y 2 difusos, todos de
polvo interplanetario. Los más grandes de los satélites de Júpiter
son los 4 galileanos (descubiertos por Galileo) que son: Ío, Europa,
Ganímedes y Calixto. El satélite Ío posee unas dos centésimas de
la masa terrestre y el estar tan cerca de Júpiter hace que esté muy
afectado por las fuerzas de marea que ejerce dicho planeta sobre él,
por este motivo tiene una actividad volcánica muy activa que hace
que cambie su geografía continuamente. El satélite Europa posee
ocho milésimas de la masa terrestre y está cubierto por una capa de
hielo quebrada continuamente por las fuerzas de marea y que esconde
océanos subterráneos de agua líquida, que se mantiene en este
estado líquido gracias al calor generado por la fricción ejercida
por las fuerzas de marea. El satélite Ganímedes posee tres
centésimas de la masa terrestre y se parece mucho en aspecto a
Mercurio o la Luna. Por último el satélite Calixto que posee dos
centésimas de la masa terrestre.
El
siguiente planeta es Saturno, otro gigante gaseoso, con 95
masas terrestres. Con 61 satélites entre los que destacan los
planetas secundarios Mimas, Encélado (que posee geisers de agua),
Tetis (con 2 pequeños satélites en sus puntos L4 y L5, Telesto en
L4 y Calipso en L5), Dione (al igual que Tetis con los satelites
Helena en L4 y Pollux en L5), Rea, Titan (con siete centésimas de la
masa terrestre, lagos de hidrocarburos y atmósfera de nitrógeno y
metano) y Japeto, pero de este planeta lo que destaca son sus 11
anillos (A, B, C, E, F, G, H, ML, S1, S2 y de Febe), todos ellos de
fragmentos de hielo en su mayoría y con divisiones o espacios entre
anillos o en el interior de los anillos causados por el efecto
gravitatorio de satélites de Saturno llamados pastores como son
Prometeo, Atlas, Pandora, Mimas y Febe. Es posible que Febe sea un
centauro (planeta/asteroide congelado que orbita alrededor del Sol
entre Júpiter y Neptuno) capturado. Los centauros parecen ser
plutinos (planetas enanos con resonancia 1:2 ó 2:3 con Neptuno, es
decir que dan 1 vuelta a su órbita por cada 2 de Neptuno ó 2 por
cada 3 de Neptuno) que Plutón ha desviado de su órbita ya que
comparten con estos el poderse agrupar en 2 tonos de color (rojos y
azules). Los centauros más importantes son Chariklo (el más grande,
orbita entre Saturno y Urano), Asbolo (orbita entre Júpiter y
Neptuno), Neso, Folo (es muy rojo) y Quirón (presenta coma al igual
que los cometas y es muy azul).
El siguiente planeta es Urano, un gigante gaseoso con una masa de 14 tierras. Tiene 27 satélites de entre los que destacan Maranda, Ariel, Umbriel, Titania y Oberón, y 13 anillos (α, β, γ, δ, ε, ζ, η, λ, μ, ν, 4, 5 y 6). El último planeta es Neptuno, otro gigante gaseoso con una masa de 17 tierras. Posee 13 satélites del que destaca Tritón con una masa de trece milésimas de la de la Tierra, y también 6 anillos (Galle, Le Verrier, Lassell, Arago, Adams y el de Galatea, que coincide con la órbita del satélite con el mismo nombre) cuyos satélites pastores son Náyade, Talasa y Despina.
Todos
los objetos que están más allá de Neptuno se llaman objetos
transneptunianos. La mayoría de ellos se encuentran en el cinturón
de Kuiper, un anillo alrededor del Sol más allá de la órbita
de Neptuno compuesto de cometas (asteroides de hielo que cuando pasan
lo suficientemente cerca del Sol, el viento solar hace que se sublime
vapor mostrándose como una coma o cola), concretamente de aquí
vendrían los cometas de periodo corto como el Halley. Entre los
objetos transneptunianos del cinturón de Kuiper podemos encontrar a
los Plutinos (ya mencionados y entre los que se encuentra el planeta
enano Plutón, sus satélites Caronte, Nix, Hidra, P4 y P5, Ixion,
Haumea, sus satélites Namaka e Hi'iaka, Orcus, Makemake, RO, RP, SB
y SC), los Cubewanos (planetas enanos como los plutinos pero que no
están en resonancia con Neptuno, como son Varuna, Quaoar, Logos,
Zoe, QB1, WW31 y MW12) y los Twoinos (Otros planetas enanos con
resonancia 1:2 con Neptuno en vez de 1:3 como los plutinos, como son
TR66, WC19, etc.). En la zona más externa del cinturón de Kuiper se
encuentra el disco disperso donde encontramos a Sedna, Eris, su
satélite Disnomia, XR190, etc. El cinturón de Kuiper acaba de forma
brusca, motivo por el cual a esta terminación se le denomina
acantilado de Kuiper, esto se puede deber a la existencia de un
supuesto planeta más allá del cinturón llamado planeta X que halla
limpiado de objetos este extremo del cinturón. Aún más allá del
cinturón se encuentra la nube de Oort que es una nube
esférica de cometas (de donde provendrían los cometas de periodo
largo) y asteroides, y que incluye otro cinturón denominado nube de
Hills. Tras la nube de Oort solo quedaría el espacio interestelar.
En
otros sistemas estelares podemos encontrar los mismos tipos de
planetas junto con otros tipos que no hay en el sistema solar.
Podríamos encontrar planetas telúricos mucho más grandes que la
Tierra por lo que se denominan supertierras, también gigantes
gaseosos mucho más pequeños que Neptuno por lo que se denominan
minineptunos. Otros tipos de gigantes gaseosos serian los Neptunos
calientes (planetas con un tamaño semejanteal de Neptuno o Urano
pero tan cerca de su estrella que estarían muy calientes) y los
Júpiter calientes o pegasidios (planetas igual o mayores a Júpiter
y Saturno tan cerca de su estrella como los Neptuno calientes). Los
gigantes gaseosos calientes pueden sufrir la erosión de su atmósfera
a causa del viento estelar y quedar con su núcleo totalmente desnudo
llamándose estos planetas entonces Chthonianos. También podemos
encontrar estrellas enanas marrones y superenanas marrones (aún más
pequeñas que las anteriores) que están en el término medio entre
un gigante gaseosos y una estrella. Estas realizan fusión nuclear
pero en mucho menor grado que una estrella normal y emitiendo luz en
longitudes de onda mucho más cortas. También hay planetas de todo
tipo que orbitan alrededor de dos estrellas de un sistema binario a
la vez, orbitan estrellas de neutrones y púlsares o vagan libres por
el espacio interestelar.